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viernes, 17 de febrero de 2012

Tetera y flores

En la casa de mis padres siempre hubo teteras. Juegos de té chinescos, les llamaba mi madre. Estaban guardados en su aparador como si fueran un tesoro. Son algunos de los que tengo yo ahora. Si pienso en el té, mis primeros recuerdos son de té en hoja, no en bolsita. Se hacía cuando estábamos enfermos del estómago. Pero mi madre y mi abuelo lo tomaban sin tener dolor de estómago, como un manjar en momentos especiales, mojando en él un trozo de pan untado con mantequilla. Después se fueron las hojas y llegaron las bolsas, más fáciles, más rápidas. Pero nunca, nunca, se sacaron las teteras ni las tazas del aparador. Las hojas de té nunca las tiñeron de marrón. 
Pero en mi adolescencia empecé a adorar todo lo inglés. Lo 'british' tiraba tanto que quería irme a estudiar allí cuando terminara la universidad. Pero antes de eso, que nunca sucedió, empezaron a gustarme las teteras. Y algunas tardes me hacía té. Té negro en bolsita, pero en tetera. Las teteras y sus tazas empezaron a airearse, salieron del aparador y se tiñeron de ese 'brownish' que tanto las afea. Pero para eso estaban, para usarlas y disfrutarlas. Todavía recuerdo como me miraba mi madre, con extrañeza y una ligera sonrisa, cuando yo me servía el té que tenía en la tetera, y yo, reivindicando mi derecho a usarlas, le explicaba que así era como se tomaba (como si quien no lo hiciera de esa manera fuera culpable de algo). 
Los tés en tetera son largos, se saborean despacio, duran mucho (tanto como permita el tamaño de la tetera) y a mí me dan calma, reposo, tiempo...
Ayer recibí un magnífico regalo. Magnífico por muchas razones; porque quien me lo envió lo hizo expresamente para mí; porque me/nos va a acompañar mucho tiempo; porque es la invitación a la casa de los Martínez, que es mi casa. Y es magnífico porque quien lo hizo sabe que me gustan las teteras y las flores y las combinó. El regalo ya lo viste, está arriba, es la cabecera del blog. Quien me lo regaló fue mi querida Eli, de Zapallos en almíbar, que hace un par de meses me envió una bolsita de su té preferido para que yo lo probara y ahora me envía una tetera de flores. Ya tengo todo lo que necesito para conseguir calma, reposo, tiempo...
Como todos los viernes, les dejo flores, crisantemos y lilium fucsia, rodeadas de mis teteras más antiguas.




¡Feliz fin de semana con flores (y té)!

martes, 4 de octubre de 2011

Mi tetera de Bilbao

En cada viaje trato de comprar una tetera o cafetera que me guste y me la traigo de recuerdo. En esta escapada de fin de semana largo en Bilbao encontré una pequeña tienda de mobiliario vintage de los años 50, 60 y 70. En tokyostory (este es el nombre de la tienda) encontré una preciosa tetera alemana Thomas. Ahora es mi recuerdo de Bilbao. Les recomiendo la página de la tienda (pincha en el nombre), muestra mucho más de lo que se puede ver en la tienda.



Esta es la tetera en casa

Esta es la foto de la tetera en la página de la tienda

Además de una excelente variedad de lámparas, mi atención se centró en un par de sillones de los años 50 tapizados en verde

Así que, si vas a Bilbao, tienes que visitar tokyostory.

jueves, 7 de julio de 2011

Nueva tetera [A new teapot]

Ya he contado en otras ocasiones que me gustan y colecciono teteras. Aquí les traigo algunas que no había mostrado antes o, al menos, no tan de cerca. Pero, especialmente, quiero enseñar mi última adquisición. Es una tetera craquelada.






Pero es una tetera peculiar. Entre sus rarezas está que es muy ligera. La puedo sostener con un solo dedo (no le den la vuelta a la pantalla del ordenador):



Pero es que antes de ser así, craquelada, era así:


Si quieres ver el tutorías pincha aquí

sábado, 30 de abril de 2011

Teteras, teteras, teteras... [Teapots, teapots, teapots...]

Colecciono teteras desde hace años. Las primeras no eran mías, eran de mi abuela y de mi madre. Luego empecé a comprarlas y también me las regalan. Me gustan antiguas y modernas, caras y baratas, nuevas o usadas. Cuando voy de viaje, siempre intento traerme alguna del sitio que visito.
Estas son algunas:


e
Esta me encanta. Me la regaló mi chico. Es una tetera con teteras. Es el colmo de la recursividad. 







jueves, 28 de abril de 2011

Teteras increibles [Amazing teapots]

Buscando papeles pìntados con motivos de teteras he encontrado estas que, para quien, como yo, las coleccione desde hace mucho, resultan sorprendente. Espero que les guste.


http://latiradadeldiamante.tumblr.com/